Boyero de Appenzell

Historia de la raza Boyero de Appenzell:

Esta raza se obtuvo a través del cruce de perros locales con las razas de Mastín traídas a Suiza por los romanos. A través de estos cruces, se obtuvieron cuatro razas. El perro pastor de Appenzell es una de estas razas y se desarrolló en los valles del cantón de Appenzell, de donde recibe su nombre.

Descripción del Boyero de Appenzell:

Es un perro de tamaño mediano, bien proporcionado, musculoso, con una forma cuadrada. La cabeza es proporcional al cuerpo, con un hocico recto y poderoso. Los ojos son pequeños, de forma almendrada, ligeramente inclinados y de color avellana oscuro. Las orejas están colocadas altas, medianas, triangulares y caídas. La cola está situada bastante alta, de longitud media, tupida y llevada en la espalda en forma de anillo. El pelo es corto, grueso, áspero, liso, brillante, cercano al vello corporal. El color principal es negro o marrón con manchas blancas simétricas u oxidadas.

Personalidad del Boyero de Appenzell:

Es un perro alegre, inteligente, muy activo, valiente, confiado, resistente y al que le gusta ladrar. Fiel e incorruptible defensor de la familia, se apega especialmente a una persona. Acepta gustoso a los niños si ha sido bien criado. Socializado desde una edad temprana con otros perros y animales, no tiene ningún problema con ellos. Es desconfiado y cauteloso con los extraños.

El aseo del Boyero de Appenzell:

El pelaje de este perro no requiere demasiado cuidado. Un cepillado ocasional y uno más frecuente durante el período de muda es suficiente.

Condiciones de vida del Boyero de Appenzell:

Este perro es resistente a los cambios climáticos. Se siente bien al aire libre con un amo activo. Le gusta hacer mucho ejercicio, por lo que se recomienda mantenerlo en casas con mucho espacio, como las granjas. Se siente conectado a su territorio y a su familia. Necesita actividad, entrenamiento y socialización.

Entrenamiento del Boyero de Appenzell:

Es un perro fácil de entrenar porque es inteligente y le gusta estar ocupado. El entrenamiento debe ser equilibrado y consistente. Le gusta tener una actividad, participa con gusto en concursos de agility y flyball.

Utilidad del Boyero de Appenzell:

En el pasado se usaba para arrear y cuidar el ganado. Hoy en día se utiliza como perro guardián de casas o granjas, como perro de búsqueda y rescate, buscando personas atrapadas en avalanchas, o como perro de compañía.

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